Existen momentos en un día, una semana, ... bueno, alguna vez, que parece que los astros se han alineado, para ponerse justo encima de tu cabeza y aplastarte un poquito más.Creo que mis lacrimales están tan acostumbrados de estar "a punto", que ahora no son capaces de estallar. Siento que sólo con cerrar los ojos sería capaz de romper... digamos la barrera que separa la nostalgia con el profundo llanto.
Quiero probarme en mayor medida, pegarle una patada al miedo para que no vuelva más y hacerme el objeto que siempre quise ser.
Empiezo a dejarme barba y parece que el tiempo se agarra a mi cara, haciéndose amigo de la oscuridad de mis ojos.
Mi cabeza apunta al norte mientras mi corazón no es capaz de soltar las muletas. La boca no sabe articular las palabras que tan solo salen del estómago, el peor órgano de donde podrían salir.
Hay un nudo por ahí en medio que es que que controla cada uno de mis movimientos, haciéndolos torpes y desentrenados.
Un horizonte que nunca deja de serlo, una figura que no deja de ser sombra porque el camino se ha vuelto espiral y no resuelve nada.
Añoro una diana, saber qué se esconde tras el premio de los 50 puntos. No todo va a ser disparar al 20 triple! No cuando sabes que tienes la puntería desafinada...



